Una historia que me contó mi padre hace ya bastantes años es lo que ha hecho que me ponga a investigar sobre el asunto
Os pongo en situación .Mis abuelos , Genaro y Pepita tuvieron un hijo allá por el 1933 y siete años después por circunstancias de la vida tuvieron que exiliarse en Francia como tantos otros españoles por aquellas fechas, con tan mala suerte que salieron de un país como España  por motivos obvios y se adentraron de lleno en la II Guerra Mundial.
Me contó que solía pasar por delante de una casa en la que había una cancela al final de un largo pasillo y que al final de este había una bicicleta, raro era el día que no se quedaba petrificado desde el exterior admirando aquel velocípedo enganchado a la reja, hasta que por casualidad al tiempo que  admiraba aquella joya de dos ruedas, un par de oficiales alemanes  pararon junto a él y comenzaron a hablarle en alemán , como es lógico el no entendió nada, al menos aquellas palabras toscas que de la boca de los germanos salía hasta que comenzaron preguntarle con gestos, si quería aquella bicicleta.
 En el ese instante los músculos de su cuello quedaron sin fuerza para de forma afirmativa contestar, estaba aterrado no tanto por las experiencias vividas, si no por lo escuchado hasta la fecha en casa de mis abuelos .
Acto seguido uno de los oficiales lo apartó poniendo su cuerpo delante del suyo para protegerlo y el que lo acompañaba sacó de la funda su pistola semiautomática , imagino que una Luger y disparó contra el candado que la verja tenía impidiendo que esta se abriera, saltando este por los aires, seguidamente los oficiales le indicaron que fuera corriendo a por aquella bicicleta y mi padre sin ánimo de contradecir a aquellos hombres corrió, se montó en la bici y corrió todo lo que pudo hasta ponerse a salvo en los brazos de mi abuela .
Si algo recuerdo bien es que mi padre siempre comentaba cada vez que hablaba de aquella  historia, es lo impresionado que  quedó con los atuendos militares que vestían aquellos oficiales a los que jamás volvió a ver.  Año más tarde de soslayo oí en un documental en La 2 que dichos uniformes tenían intenciones claras, que sus formas colores y accesorios no eran un uniforme militar más, al uso y fue una cosa con la otra la que me hizo indagar en internet.
Mi interés era una vez más relacionar la imagen de un uniforme en este caso militar con  las señales que los demás perciben de este, para un fin concreto, de la misma forma quiero hacer un paralelismo con la ropa de trabajo que usamos cada día que de seguro provoca sentimientos a aquellos que nos ven y que de seguro rara vez nos hemos planteado si son sentimientos positivos que ayudan a nuestro negocio o todo lo contrario. Y lo que es aun más importante para mí, saber ¿Que sentiría mi padre aquel día cuando se comunicó con aquellos oficiales nazis?

De pequeño recuerdo que aunque había menos canales de televisión que ahora , echaban más películas de vaqueros y de guerras y esto hizo que de forma rápida pudiera identificar quien eran los buenos y quienes los malos, a ver no me mal entendáis en una guerra no hay buenos y malos, sólo perdedores, pero si hizo que de forma rápida reconociéramos quienes eran los alemanes y quienes los aliados. Pienso que no ha habido en la era moderna, ningún otro uniforme que se asemeje al de la Alemania nazi , si uno no está muy puesto , no sabría diferenciar entre un militar ingles uno alemán o uno francés, en cambio el Alemán se distingue rápidamente entre miles y se asocia de forma inequívoca a la Segunda Guerra Mundial.
Esta forma de identificarlos no fue algo hecho al azar, quien los diseñó buscaba marcar la diferencia e impactar y eso unido a la violencia y a la barbarie, consiguió su objetivo, no había mortal que no se cruzara con alguien vistiendo dicho uniforme que no se echara a temblar.
La SS , la guardia personal de Hitler era un cuerpo paramilitar, policial política y de seguridad de la Alemania nazi  desde un principio se desmarcó del resto del ejército regular alemán con sus particulares uniformes  buscando siempre dejar huella por donde pasaran sin dejar duda alguna que quien había hecho la visita y quien había marcado las ordenes a seguir había sido la SS y no cualquier otra institución gubernamental.

El uniforme más reconocido es el negro, color definido como ausente de color con el fin de dar una presencia tétrica y autoritaria siempre relacionado con la muerte inyectando así en todo el mundo  miedo y respeto.  Fue Heinrich Himmler (General Mariscal de Campo y Comandante en Jefe de las SS), quien dijo  "Conozco a mucha gente que enferma cuando ve este uniforme negro; entendemos eso y no esperamos ser amados por mucha gente."
Desde los comienzos del partido nazi hasta el fin de Alemania pasando por la II Guerra Mundial los uniformes fueron variando con respecto al color, pero su formato e insignias no cambio lo más mínimo , su hechura seguía buscando atemorizar .
Había tres detalles que marcaban de forma significativa la diferencia con otros uniformes militares de cualquier país aliado.

Las insignias y medallas todas ellas señalando el grado de cada oficial los méritos en la batalla y los símbolos identificativos del partido nazi , principalmente el Águila del partido nacionalsocialista y la esvástica .













Los pantalones del uniforme abombados con la simple intención de dar imagen de fortaleza de musculatura oculta , si os fijáis bien son unos pantalones que poco importan las medidas del que los usa, siempre dan sensación de persona musculada y por ende fuerte que da a entender la superioridad frente a otros de pata recta y más fina.













La gorra militar tan característica por su forma , si nos fijamos bien hay tres detalles que la hacen imposible de confundir con otras, el águila que identificaba al partido, el Totenkopf  o cabeza de muerto que coronaba la gorra proyectando un primer sentimiento de muerte y por último su forma con la parte superior de esta proyectada hacia arriba con el fin de darle altura y superioridad al usuario.


Con el tiempo se ha sabido que existe un lenguaje no escrito con el que damos a entender nuestros sentimientos, virtudes e inseguridades simplemente con la postura de nuestras manos , nuestros gestos o la posición de nuestro cuerpo en general , que no infundirían uniformes militares estudiados para atemorizar acompañados de violencia al común de los mortales!

Sin querer llegar tan lejos, pienso como responsable de una tienda de ropa laboral y lejos ya de guerras y años de infamia , que los colores y formatos de los uniformes aunque sean para trabajar deben de ser estudiados  de forma minuciosa dado que unos colores y unas formas en un simple uniforme puede hacer que se venda más o menos según los sentimientos que estos provoquen.

Cuando un empresario decide uniformar los operarios de su empresa, no sólo cumple con la obligatoriedad del convenio colectivo de los trabajadores, también, o al menos así debería ser, busca un efecto colateral osea unos réditos para su empresa de una u otra forma.Un uniforme laboral da sensación de control, experiencia, seriedad, profesionalidad, de empresa estructurada en definitiva procura transmitir confianza.La ropa que usamos en nuestra vida en cada una de las etapas personales o profesionales, nos identifica. ¿A quien podría infringir respeto un vigilante de seguridad si fuera en chanclas y bermudas ? ¿Por que un comercial suele ir vestido en traje de chaqueta ? o ¿Por que un médico tiende a vestir de blanco y no de negro? Claro está que el atuendo laboral no es el 100% del hábito , existen otros factores como la higiene, la gestualidad entre otros, pero quizás el vestuario laboral si sea un 80% del conjunto.

*Fotografía de Fernando 60 años después de recibir una bicicleta como regalo.
Y ya por último contaros lo que pasó con Fernando "Nando" para mi abuela, por aquellos años.
Paradojas de la vida, mi padre Fernando terminó sin saberlo formando parte de la resistencia francesa contra los nazis ,pasando mensajes cifrados escondidos entre los hierros de su bicicleta, bicicleta que fue regalada por unos oficiales nazis que de saber el uso que mi padre le iba a dar quizás no hubieran actuado como lo hicieron. Aunque el que en realidad era consciente del uso que se le daba al velocípedo fue  mi abuelo Genaro que trabajando como mecánico en un taller arreglando carros de combate aprovechaba para informar a la resistencia de asuntos sensibles enviando a su hijo a casa de este o aquel en busca de sal o de azúcar según la necesidad de informar, aparte de sabotear los tanques ya que arreglaba dos y estropeaba tres , debo decir que jamás le pillaron al menos físicamente ya que el mismo que alguien se chivo y fueron a por él, ese día no volvió a trabajar y logró escapar con su familia.Todos ellos terminarían sus días como cualquier otra familia en Santander .